domingo, 8 de febrero de 2026

 

"¿Nuestro legado? Nunca habrá un grupo tan fiel a su estilo como Medina Azahara"

El grupo cordobés, insignia del rock andaluz, se despide este sábado en Baluarte de los escenarios navarros, después de casi medio siglo  de trayectoria. “Hemos tenido fe en lo  que hacíamos”, dice el guitarrista de la banda


Paco Ventura, Manuel Martínez y Manuel Ibáñez, la actual formación de Medina AzaharaDDN






Fuente: Diario de Navarra 


Jesús Rubio

Publicado el 07/02/2026 a las 05:00



Medina Azahara nació en 1979 y triunfó con un disco y una canción, 'Paseando por la mezquita', que fusionaba los ritmos de Deep Purple o Rainbow con los del flamenco y el rock andaluz que encarnaba Triana. Tras casi cinco décadas de trayectoria, en el que han firmado más de una veintena de discos y éxitos como 'Todo tiene su fin', 'Solo quiero respirar' o 'Palabras de libertad', en 2026 dicen adiós. De aquellos primeros años solo queda su cantante, Manuel Martínez Pradas (Posadas, Córdoba, 1951), al que acompañan el teclista Manuel Ibáñez (Córdoba, 1976), en el grupo desde 1999, y el guitarrista Paco Ventura Cano (Córdoba, 1966), en la banda de 1989. Este sábado 7 de febrero ofrecerán su último concierto en Navarra, en Baluarte (20 h., 41 y 46 euros). 

¿No hay vuelta atrás? ¿Es el final?

Siempre hemos sido un grupo de palabra, de cumplir lo que siempre decimos. Va a ser una despedida que llegará hasta noviembre, no hay vuelta atrás. Es una decisión meditada.

Es de suponer que son conciertos especiales...

Tienen una carga emocional adicional. Va a ser un último concierto en una ciudad, casi más para la gente que para nosotros. Nuestro planteamiento es no pensar en lo que está pasando, simplemente dejarse llevar, estar en la carretera y hacer que cada una de las noches sea una ocasión que recuerde a la gente por la emoción de que es una despedida, y porque se hace un resumen de nuestra carrera. Queremos que sea una noche para recordar, que estén esas canciones que son más suyas que nuestras y que pasen una noche inolvidable.

¿Qué recuerdos tienen de Navarra, donde han estado muchas veces y en distintos formatos?

Tenemos noches inolvidables en Pamplona. Parte de un directo que hicimos en 1997 fue grabado allí. Recordamos que la gente es súper cálida, muy emocional. Cada concierto nos contagiamos de esa emoción, de esa fuerza que tiene la gente en Pamplona. Tenemos grandes amigos allí que han estado con nosotros en el escenario, como Kutxi de Marea. También tengo una amistad enorme con Alfredo Piedrafita, de Barricada.



¿Qué impulsa a un grupo a decir adiós? ¿Los años, la energía que ya no es la misma , el miedo a defraudar?

Todo lo contrario de lo que has dicho, porque nos sentimos con más fuerza que nunca. Nos sentimos realmente bien en el escenario y queremos que las despedidas sean de esta forma, que la gente recuerde a Medina Azahara pleno en el escenario, pletórico, con energía. No queremos dar ningún síntoma de pena ni de lástima, sino que la gente nos recuerde haciendo por bandera lo que siempre hemos sabido hacer, defender el directo. Estamos en un gran momento, sonando realmente bien y queremos que la gente nos recuerde de esta manera.

Van a acabar después de casi medio siglo de trayectoria. ¿Qué es necesario para esa longevidad: coherencia, flexibilidad?

Lealtad, coherencia, la fe en lo que hemos estado haciendo desde el principio. No hemos sido un grupo que nos hayamos sumado a ninguna moda. Hemos visto pasar mil modas pasajeras que pasan y dejan un recuerdo efímero. Sí hemos ido evolucionando. Hay veces que hemos estado más unidos al flamenco, otras veces más a la música épica árabe o al rock progresivo, pero siempre hemos mantenido ese sello de identidad de nuestra tierra, de Andalucía, de Córdoba. Básicamente, la clave es ser fieles a todo lo que hemos creído desde el principio y, por supuesto, la lealtad hacia el público, que nos la devuelven de forma increíble. Medina Azahara, cuando subimos al escenario, siempre hemos dado el 100% y eso la gente lo capta. Ha sido ese elixir que nos ha ido manteniendo y nos ha llevado volando hasta casi 50 años después de aquel Paseo por la mezquita.

¿Sigue vigente el rock andaluz?

Sigue, y no solo por el recuerdo y el legado musical de grupos como Triana o Medina Azahara, sino que hay gente que ve el rock andaluz a su manera. Están surgiendo bandas como La Plazuela y otras que lo llevan a su terreno, a su forma de ver la música hoy en día, fórmulas totalmente plausibles. Pienso que no se va a perder nunca. Hay gente que quiere mantener ese legado de su tierra, esa esencia musical a la hora de componer, de hacer temas.

Hasta han podido animar la fusión que ha vivido el flamenco con otros ritmos.

Lo mejor de cada estilo ha salido por la mezcla y con el flamenco ha pasado igual. Ketama , por ejemplo, unió el flamenco con el jazz o con la bossa nova, otros lo ha llevado un poco más al pop. El flamenco es una música madre en la que se pueden mezclar y experimentar. Hay gente que lo ha hecho realmente bien.

¿Tras una carrera tan larga, qué es lo mejor y lo peor de ser músico?

Todo es bueno. Nos encanta componer, hacer discos. Quizás la parte más divertida y reconocida es estar en el escenario, tocando esa música en directo. Sí pueden resultar un poco más cansados los viajes, los kilómetros, pero realmente eso es parte de nuestra vida. Además, la carretera nos ha hecho pasar grandes momentos, conocer un montón de lugares increíbles y hacer amigos, no solo aquí, sino en Londres, Nueva York, Los Ángeles, San José, toda la costa oeste de EE UU... Ha sido una experiencia increíble.

¿Cuál dirían que es el legado de Medina Azahara, cómo les recordarán dentro de 10 años?

No solo dentro de 10 años, sino de 20 o 30. Los chavales que están ahora viniendo a nuestros conciertos van a decir a su hijo: “No sabes cómo era Medina Azahara, un grupo increíble que lo daba todo en el directo, que hicieron cosas increíbles haciendo rock andaluz, rock de su tierra”. No va a haber nunca un grupo tan fiel a su estilo como ha sido Medina Azahara.Ese es el legado que podemos dejar: la fidelidad, la forma de hacer música y los conciertos directos. Siempre lo hemos dado todo, ha sido un acto de entrega a nuestros fans y no podemos dejar más que palabras de agradecimiento hacia ese legado de fans que nos ha acompañado durante tanto tiempo.


 

Medina Azahara se despide en el Baluarte tras cuatro décadas de rock andaluz



EN FOTOS | Concierto de despedida Medina Azahara Javier Bergasa 


La legendaria banda cordobesa de rock ha ofrecido durante la tarde-noche del sábado un concierto de adiós dentro de su gira final “Todo Tiene Su Fin”

miércoles, 4 de febrero de 2026

 Concierto especial de los CHOPPEP celebrando su 20 aniversario en los escenarios



El Próximo 7 de marzo,a partir de las 13'30h Concierto especial de los CHOPPEP celebrando su 20 aniversario en los escenarios con colaboraciones de: Paco Sabán (The Brick’s), Maikel de la Riva (EL HOMBRE GANCHO), Manolo Reyes (MEDINA AZAHARA), Juan lopez (JAZZPACHO), Ada Judith y Antonio Cárdenas (GARI'S BAND), Paula bonilla, Paco Record (La banda sureña), Toni Beamuz (B-TONES), David (VOLPINA), Jose Zorrilla (Eternidad), Juanjo (Fitoterapia), Rafa Bonilla, Victor gil (Escuela de músicos), Rafa Durillo, Luis “Calderito”, Paco Centeno (Spontaneus Grass).

OS ESPERAMOS A PARTIR DE LAS 13'30, CON POTAJE GRATIS Y SOBRE LAS 17'00H, COMIENZO DEL CONCIERTO.
!ENTRADA GRATUITA¡

jueves, 29 de enero de 2026

 Fallecimiento de Rafael Ángel Tubino.


Acabamos de conocer el fallecimiento de nuestro compañero Rafael Ángel Tubino. Nuestro más sentido pésame a la familia. Guardaremos con cariño los recuerdos del tiempo compartido.

D. E. P.



viernes, 23 de enero de 2026





En la carretera con Planeta 80 y Rockopop, 

los grupos de Córdoba que triunfan con sus versiones: 

"¡No hemos tenido un verano como este!"





Las bandas cuentan cómo se ha fortalecido el sector de las 'cover' 

con la vuelta de las fiestas populares de verano


Fuente ELDÍADECÓRDOBA

Los pasodobles, los valses, las cumbias... Atrás quedan las orquestas y charangas, los abuelos sentados en sillas de plástico y los niños cruzando por delante del escenario persiguiendo un balón. La tradicional estampa de la caseta municipal en las fiestas de los pueblos se difumina hoy a cambio de la música de los años 80 y los 90 que interpretan los grupos de versiones. La España Cañí cede paso a la Fiesta Pagana que se monta en cada feria que se celebra en la provincia: conciertos que empiezan de noche, a veces de madrugada, y aforos que superan las 2.000 y hasta las 3.000 personas.



"Cuando empezamos era impensable tener un grupo de rock en una caseta municipal", dice Rafa, uno de los seis miembros fundadores de Planeta 80, quizás el grupo de versiones más reclamado de Córdoba. Sus comienzos como banda se remontan al año 2008 y, desde entonces, "no hemos tenido un verano de tanto trabajo como este", recuerda. En julio han sido 22 conciertos; en agosto 28, los mismos que tienen confirmados para septiembre: "Aaaagotador", bromea.

La misma sensación comparten desde Rockopop, otro de los grupos más demandados de la provincia. Su vocalista, Raquel, confirma un cambio a favor desde la pandemia: "Las ferias apuestan más por grupos de versiones" y "la gente lo está dando todo". Después de dos años de suspensiones, había un poco de miedo por si volvía a pasar, no sabíamos cómo iba a responder la gente, pero los conciertos están a tope, mucho mejor de lo esperado", cuenta la vocalista.



Los meses de verano, la temporada alta de trabajo para estos grupos, se convierten en una espiral de "furgoneta, comer, tocar y dormir", resume Rafa, aunque en su caso tratan de "tener unas distancias medianamente prudenciales y volver a casa todos los días para no dormir en carretera". Detrás de las dos horas de concierto y esa imagen arquetípica de la banda de rock que se recorre el mapa de pueblo en pueblo, "hay muchas horas de viaje, ensayos, montaje y desmontaje", cuenta Raquel. "También cansa el calor, las horas de viaje y las pocas horas de sueño... No es oro todo lo que reluce", dice.

Con una legión de seguidores que avalan sus más de 10 años de trayectoriaPlaneta 80 y Rockopop -comunidades de 11.000 y 10.000 personas en Facebook, respectivamente- se han ganado la licencia para vivir de la música durante todo el año. "Entre garitos, bodas y ferias nos movemos bien todo el año. Es igual de fuerte agosto que mayo o que diciembre. No hemos apostado a un único caballo", declaran los Planeta, de donde se alimentan seis familias. En Rockopop son uno más, seis músicos y un técnico de sonido.



"Somos muy felices con lo que nos ha tocado. Vivir de un grupo de temas de pop-rock, ser respetados en todos los sitios adonde vamos, que nos traten con cariño y que se metan delante tuya 2.000 personas locas por oírte... Eso es un sueño, y encima que te paguen bien por ello", reconoce el miembro de Planeta 80. "Que siempre quieres más, pues sí. Pero ten en cuenta que nosotros no dedicamos tiempo a los temas propios. Pegar un pelotazo haciendo cover no existe, y con la edad que tenemos y los años que llevamos en el oficio, eso es una utopía en la que ni soñamos ni esperamos", acepta.

Tocando Queen con una plaza que espera pasodobles

De Cabra del Santo Cristo (Jaén) a Belalcázar, pasando por La Puebla de los Infantes (Sevilla) y Cuevas Bajas (Málaga), hasta llegar a Carcabuey. Es solo un extracto del circuito diseñado por Rockopop en una semana agotadora, del 16 al 20 de agosto. De pueblo en pueblo, tomándole el pulso a las carreteras: "Hay algunas que dejan mucho que desear", lamenta Raquel.

Más de una década haciendo estos recorridos dan para muchas anécdotas. "Lo más complejo es llegar a pueblos que no te conozcan, que el horario que te pongan no sea el más adecuado y te encuentres tocando Queen con una plaza llena de abuelos que están esperando pasodobles", dice Rafa (Planeta 80), "aunque cada vez nos ocurre menos". "Estábamos tocando y escuchábamos un ruido muy raro al lado de la barra. Nos dimos cuenta de que había un chivo allí atado que estaban sorteando durante el concierto", cuenta Raquel.

Gran parte del éxito de estos grupos se centra en su puesta en escena y en un repertorio elaborado a base de "clásicos como Aquí no hay playaA quién le importa o No dudaría, temas que cuando suenan los primeros acordes todo el mundo se los sabe y eso, pasen los años que pasen, siempre se van a seguir escuchando", destaca la vocalista de Rockopop. A esa lista, los Planeta 80 suman La Bamba o Princesas de Pereza. "Por ser fieles a la realidad, son canciones que normalmente caen todos los días", asegura Rafa. Cualquier oportunidad es buena para renovar el show: "Desde que salió la película de Bohemian Rapsody se nos abrió una ventana maravillosa que no dejamos escapar. Montamos esa canción y todos los días acabamos con ella", explica el miembro fundador de Planeta 80.



Bajo las premisas de que los 80 y los 90 son las décadas cumbre de la música española y de que "el pop-rock apenas existe hoy", ninguno descarta tocar otra cosa el día de mañana: "Como profesionales que somos, nos adaptaríamos, nos guste más o menos", aclara Raquel. Por su parte, Rafa explica que, "para acercarnos a la gente joven, introducimos entre medias de canciones algún guiño a C. Tangana o Rosalía". "Las tocamos, las insinuamos, pero realmente intentamos basarnos en pop-rock y eso en la actualidad la verdad es que hay muy poco", se queja.

El We Are The Chammpions suena para cerrar por primera vez en los conciertos de Rockopop, hasta que el público pide otra y suena Viva la vida de Coldplay. Planeta 80 también entona la banda sonora del sextete de Guardiola, luego Salta con Tequila y echan el telón rememorando a Freddie Mercury. "Música de calidad y divertida", ese es el resumen.

JOSÉ LUIS CUEVAS