sábado, 7 de junio de 2025

miércoles, 4 de junio de 2025

 EXPRESIÓN

JOSÉ LUIS, RANDY, PEPE, JOSÉ RAFA Y PELUCA

La idea de Expresión surge de José Rafa y Randy que allá por el año 1969 formaban el dúo “Libra y Tauro”. A ellos se les sumó en 1970 el Pelucas y Pepe el tecnico en los teclados meses despues se incorpora a la banda José Luis Cuevas a la percusión.

PELUCA, JOSÉ LUIS Y RANDY
Sin duda son los veteranos del rock en Córdoba, consiguiendo muchos premios a nivel nacional y taloneando a grupos de la época como Formula V.


En 1972 se incorpora Roscka por lo que se configura por completo el grupo. Como fruto de su creatividad crean la primera Misa-Rock en nuestro país, un espectáculo innovador que después fue imitado por otros artistas.

ROSKA, RANDY, JOSÉ RAFA Y PELUCA
Una año más tarde, crean la primera Opera-Rock en castellano, con la que giran por varios colegios mayores de España.
Graban su primer y único disco en 1974 “Marrakech” y “La luz del fin del mundo”, un magnífico single adelantado a su tiempo, que supuso un avance importante en su trayectoria musical. Con él son galardonados con el premio al mejor grupo andaluz.
Dicho single es una auténtica pieza de colección en estos momentos, muy valorada y cotizada.
Expresión continúa adentrándose en sonidos arábigo andaluces con gran éxito hasta que en 1979 deciden cambiar el nombre por el de Mezquita, grupos con el que obtienen un gran reconocimiento incluso a nivel internacional.
En el año 2001 fallece su legendario batería Pelucas, mientras sus compañeros siguen en muchas otras aventuras musicales que les han llevado hasta la actualidad.

JOSÉ RAFA, MORALES (REPRESENTANTE), ROSCKA, RANDY Y PELUCA
Arabiand Rock edita en 2011 en CD la recopilación de todos sus temas inéditos junto con los cortes incluidos en su single de 1974.
Si estás leyendo esto y te gustaría que le rindamos un pequeño homenaje a cualquier banda de antaño, también si ves que falta información no dudes en mandarme un mensaje a la página, así desenterramos una gran época y conocemos un poco más la historia del metal en nuestro país*

domingo, 1 de junio de 2025

 MEZQUITA



Hacia 1970 los jóvenes cordobeses con inquietudes musicales se juntaban en la Plaza Séneca o en el patio de La Mezquita. De esas inacabables conversaciones surgen dos grupos de adolescentes, casi chiquillos, que se hacían llamar Retorno y Expresión. Amigos y rivales empiezan a actuar allá donde pueden dar rienda suelta a sus instintos artísticos, copiando malamente a Jimi Hendrix, que era el icono del momento. Casi una década después esos dos grupos de mozalbetes habían transformado sus denominaciones para convertirse en dos nombres básicos del rock nacional: Medina Azahara y Mezquita, no sin antes pasar un tiempo intentando infructuosamente abrirse camino en Madrid.
A la vuelta de la mili, allá por 1978, el grupo toma cuerpo y apuesta por su música: un rock fuerte pronunciado con acentos de guitarra andaluza y aliñado con finas especias arábigas. Por entonces sus componentes, que ya permanecerían fijos, son Randy López (bajo y cantante), José Rafael García (guitarra y segunda voz), Paco -Roscka- López (sintetizador y piano) y Rafael Zorrilla (batería). Ensayaban no lejos de la Mezquita, tal vez del ahí su nombre, en el barrio de Los Patios de San Francisco.
En 1979 el Mariscal Romero, con quien ya habían coincidido en su estancia madrileña, les ficha para su Chapa Discos, donde grabarán sus dos únicos larga duración. El propio productor indica en una entrevista por qué se fijó en este grupo: “Mezquita nos llenó a todos. Sus canciones tenían una fuerza nueva dentro de los grupos de rock andaluz. Mientras los demás explotaban el filón de las tonadillas, ellos recogían las raíces más arábigas y le daban un aire de vanguardia absoluta”.
Su primer LP: “Recuerdos de mi Tierra” (Chapa, 1979) es una de las obras imprescindibles del rock progresivo hispano. Contiene una serie de temas de calidad incuestionable, casando términos aparentemente tan dispares como el hard rock y la música arábigo-andaluza, todo ello sin caer en la típica y tópica copla y alejándose un buen trecho de Triana, grupo al que casi todos querían en ese momento parecerse. Los diálogos entre la guitarra española y la eléctrica que conversan animadamente en varios de sus temas son para enmarcar. Este disco les puso entre las grandes bandas del país y no les faltaron actuaciones, festivales, ventas y reconocimientos.
Tardarían dos años largos en sacar su segundo álbum: “Califas del Rock” (Chapa, 1981) y esto ya es harina de otro costal. Un anhelado LP que no estuvo a la altura de lo esperado y que no revalidó la gran acogida de su obra prima. Una especie de hard-rock de segunda división que no convenció demasiado, sobre todo porque el listón de su primer disco había quedado muy alto. Tampoco ayudó a su difusión el hecho de que la música de La Movida Madrileña incendiara el país por los cuatro costados justo en ese momento. Esta decepción, unida a la marcha de Randy Lopez a Medina Azahara, detonó al grupo, que aún dejó grabada la maqueta de un tercer disco que murió antes de nacer.
Hoy Mezquita es recordado por los amantes del género como uno de los mejores ejemplos del rock andaluz y aún se comenta en algunos foros de aficionados la tremenda diferencia de calidad entre sus dos trabajos. Todos coincidimos en algo: en su relativamente corta trayectoria bajo el nombre de Mezquita dejaron grabado uno de los tesoros de la música progresiva española.
By: Fonoteca
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lunes, 19 de mayo de 2025

 AURELIO AMÉN, UN MÚSICO EN LA CÓRDOBA DE LOS 70



Utopía Libros






Aurelio Amén es parte viva de la historia de la música en Córdoba. Guitarrista de bandas como De Pie en la Vida, Concentración o Flor y Nata, ha sido uno de los multinstrumentista más prolíficos y solicitados de su generación, y ahora publica su primer libro, «Un músico en la Córdoba de los 70», editado por Utopía Libros y prologado por uno de los grandes protagonistas del periodismo musical de la época como es Aflredo Asensi.


El relato que recogen sus 240 páginas podría ser la historia de cualquiera de aquellos «insensatos» que decidieron consagrar su vida a la música profesional en los años setenta en nuestra ciudad: músicos de los entonces llamados conjuntos que subsistían encadenando bailes, verbenas y ferias, viajando de pueblo en pueblo por carreteras mal asfaltadas con la amenaza de la Guardia Civil aguardando tras cada curva.

Formación original de De Pie en la Vida (1972): Marcelo Redondo, Manuel Martínez Pradas, José Moreno, Victoriano Gómez, Rafael Gómez Urbano y Aurelio Amén.

Y es que «Un músico en la Córdoba de los 70» no es un libro de memorias al uso. Es un retrato fielmente narrado y fotografiado de un mundo de gentes del «mal vivir» que amenizaba los bailes de una España gris. Pero también rinde homenaje a sus compañeros de ensayo y escenario —José Santiago «Beethoven», Randy López, Manuel Martínez Pradas «Mazorca» o Miguel Galán— y a quienes, como Manolo Posadillo, Rafael Ríos o «el Sifa», ya no están entre nosotros.

La banda Concentración en 1978: Rafael León, Cristóbal Berná, Marcelo Redondo, José Rey y Aurelio Amén.

«En un principio, como en mi casa no había recursos, la primera guitarra que tuvimos fue su laúd de doce cuerdas "tuneado": le quitó seis y lo afinó como guitarra. Poco después entró en casa una guitarra flamenca con clavijero de palo que trajo mi hermano Antonio. La compró en Juan Montero por 70 pesetas. Mi padre, conocedor del oficio de ebanista, la acondicionó.»
Aurelio Amén, vuelca en estas páginas un eterno e incondicional amor por la música y por la vida, una crónica sin rodeos ni tapujos de cuanto ha vivido, como aquella primera gran actuación con la histórica banda que llevaba por nombre la empresa que la patrocinaba, Unión Suemad, y en la que reconoce que vestía «pantalón de canutillo azul muy ceñido, camisa rosa transparente y floreada, un pañuelo alrededor del cuello con un nudo de corbata y el flequillo al estilo Beatles».
«Éramos jóvenes y empezábamos en esto de la música. Y además lejos de casa. Así que cada noche, al acabar nuestra actuación en el hotel Don Pepe, evidentemente salíamos a disfrutar del ambiente. Era curioso ver cómo no dejaban de pasar niñatos en moto sin camiseta con los que las autoridades hacían la vista gorda. Su consigna era dar algo de manga ancha al turismo y, en el caso de Marbella, ese turismo era en su mayoría personas maduras y pudientes que por la noche salían a la caza del tan en boga macho ibérico».

Flor y Nata (1981): Aurelio Amén, José Luis de los Ríos, Manuel Reyes, Manuel Posadillo, José Fernández Cano y José Fernández Palomares.

Gracias al apoyo que recibió de sus padres, Aurelio Amén pudo dedicarse desde muy joven en cuerpo y alma a la música profesional y acabó por desarrollar una amplia trayectoria en conjuntos como Los Yunix, Concentración o Flor y Nata. Pero, sin duda, la banda en la que llegaría a desarrollar todo su talento sería la histórica De Pie en la Vida (1971-1981), germen además de Medina Azahara y en la que compartiría escenario con algunos de los más grandes músicos que ha dado nuestra tierra, como Victoriano Gómez, José Luis de los Ríos, Manuel Martínez Pradas o Enrique Bueno.

Aurelio Amén con Medina Azahara en las 24 horas de Rock de Madrid (1984).

«La vida de un músico está plagada de grandes momentos, pero marcada por una juventud perdida. Hemos visto pasar por delante de nosotros el ferrocarril de la vida: relaciones que no hemos podido cultivar, perdernos el nacimiento de tus hijos, fiestas de cumpleaños, y veranos, navidades y fines de año lejos de la familia.»


Este libro ha sido coordinado por el editor Daniel Valdivieso Ramos y contado también con la colaboración de compañeros de escenario y amigos —como José Santiago «Beethoven», Alberto Morales, Rafael Ángel Tubino o Juan Caballero— que han aportado testimonios y material gráfico para hacer de este un auténtico recorrido visual y emocional por un mundillo en el que, en palabras del propio autor. «no teníamos ni un duro y el importe de las comidas y el hospedaje teníamos que dejarlo para cuando hubiéramos cobrado, por lo que no podíamos salirnos del parchís y no eran pocas las veces que tocábamos con hambre.»

JOSÉ LUIS CUEVAS
Maquetador y Montaje