sábado, 2 de noviembre de 2024

 


James Brown

James Joseph Brown (BarnwellCarolina del Sur de mayo de 1933-AtlantaGeorgia25 de diciembre de 2006) fue un cantante de soul y funk estadounidense. Progenitor de la música funk y una figura importante de la música y la danza del siglo xx, a menudo se le refiere por los apodos honoríficos Padrino del Soul, "Sr. Dinamita" y "Hermano Soul No. 1".

La revista estadounidense Rolling Stone lo posicionó en el puesto 7.º de su listado de Los 100 Grandes Artistas de todos los tiempos.3

Biografía

Nació el 3 de mayo de 1933 en una granja en Barnwell, Carolina del Sur, en el seno de una familia muy pobre. Esto lo obligó a desempeñar todo tipo de trabajos. Abandonado por su madre, Brown creció con su padre, un trabajador itinerante, hasta que terminó en Augusta (Georgia), donde una tía regentaba una fonda que también funcionaba como timba y prostíbulo. Con apenas educación, el niño Brown procuró ganarse la vida limpiando zapatos, recogiendo algodón y robando piezas de coches. En 1949, antes de cumplir los 20 años ya había sido detenido por robar trajes de vestir desde vehículos estacionados y fue condenado por eso a cumplir entre 8 y 16 años de cárcel (según él, todavía era un menor, pero lo encerraron y lo juzgaron cuando llegó a la edad penal). Fue un buen preso y, tras 3 años y 1 día, fue puesto en libertad y estuvo más de 3 años en un reformatorio. Fue entonces cuando lo acogió la familia de Bobby Byrd, el cantante que lo lanzó al estrellato. Compartieron escenarios en el grupo The Famous Flames.



Trayectoria musical

En 1953 ingresó en el grupo de góspel The Starlighters. Con él en el grupo fueron transformándose desde el góspel al R&B, siguiendo la influencia de Louis Jordan entre otros. Tiempo después el nombre del grupo pasó a ser The Famous Flames. Ellos en 1954 reemplazaron a Little Richard en el escenario de un local en Macon (Georgia) como parte del circuito chitlin en que circulaban las bandas de R&B de distintos estados del sur del país, compartiendo sus estilos. Little Richard, quien grababa entonces en Nueva Orleans, pudo hacerles contacto con su mánager Clint Bradley y de ahí con el A&R del sello King/Federal (de Cincinnati, Ohio), Ralph Bass. En 1955 publicaron el sencillo "Please, Please, Please", el cual no fue bien visto por el gerente de King, Syd Nathan por ser repetitivo con la palabra "Please" ("por favor"). A pesar de ello, esta balada Doo wop fue un éxito que subió rápido al n° 6 en las listas de R&B al año siguiente y vendió 1 millón de copias, lo que les aseguró el contrato con la casa King/Federal.

Después de unos 4 años de sequía de éxitos que lo tuvo al borde del despido, en 1958 se lanza el primer número uno de James Brown, la otra balada 12/8 "Try Me". Al comenzar los 60, la avalancha de novedades como "el twist", junto con su atención a las aportaciones en el jazz que tomaba de los músicos que iba contratando, le llevó a su empeño en incorporar los nuevos ritmos y a innovar en estos, como ejemplos sus hits danzables "Night Train (1961), "Good good lovin", etc. El 24 de octubre de 1962 ofrecieron un concierto en el teatro Apollo de Nueva York, el cual el mismo James pagó de su bolsillo la grabación del show para publicarlo como uno de los primeros álbumes en vivo. Editado al año siguiente, el LP "Live at the Apollo" donde participó el baterista Clayton Fillyau, quien adelantó en temas como "I've Got Money" los contra ritmos percusivos (influenciado del estilo de los bateristas del R&B de Nueva Orleans) que serían marca distintiva de Brown.

A partir de ese momento, los éxitos comenzaron a acumularse en su carrera, con títulos como "I'll Go Crazy" donde puso toques de jazz"Think" (un tema ideal para bailar 'Monkey' y 'Shake'), "Shout and Shimmy" y la balada "Prisoner of Love". Ya consolidado como una de las más brillantes y explosivas estrellas de la música soul, no fue sino hasta 1965 cuando con "Papa's Got a Brand New Bag" hace algo realmente original: la resaltación del ritmo sobre la melodía en una canción completa, una musculosa línea de bajo de Bernard Odum, compases en síncopa y el rasgueo de guitarra de Jimmy Nolan (exguitarrista del gran artista blanco del R&B de los 40 y 50, Johnny Otis) haciendo de puente. Si bien ese cambio tuvo su precedente en su "Out Of Sight" (1964 Smash records), todo ello se hizo notar en esta composición y también en "Cold Sweat" de 1967, donde marca el "1" en una repetición rítmica en un acorde estático, así dando a conocer masivamente el concepto completo del funk, como un género distintivo y no solo como una cualidad o manera de tocar soul.



El funk fue una verdadera bocanada de aire fresco frente a la dulzona música para gente de color de entonces (doo wop y el estilo Motown), y además de un rescate de la herencia urbana del jazz y la poliritmia de los ritmos afrocubanos como la rumba y el mambo. Pero el funk se destaca por la acentuación del golpe del primer pulso de la barra - el 'downbeat' - a diferencia del estándar en los pulsos 2 y 4 o 'upbeat'. De hecho como dice el músico de James Brown, Pee Wee Ellis, en el documental "Soul Deep", la línea de vientos de "Cold Sweat" "fue basada en una línea de un tema de cool jazz llamado "So What" de Miles Davis". También relevante fue el efecto energizante en su música de los movimientos por los derechos civiles de los años 60; como muy bien lo representó en su hit de 1968 "Say It Loud, I'm Black and I'm Proud", toda una declaración del orgullo negro que, no obstante, le valió su censura por parte de muchas estaciones radiales racistas. Tras separarse del grupo con el que se dio a conocer, The Famous Flames, por razones monetarias y de convivencia, James Brown comenzó en 1969 a actuar con una banda más joven originalmente llamada The Pacemakers, y que él mismo de ahí en adelante los rebautizaría como The J.B.'s, con quienes ahondó más en lo funky, poniendo aún más acento en el primero de 4 compases, downbeat (la fórmula funky por excelencia denominada The One) con la ayuda de los músicos Phelps y Bootsy Collins, el trombonista Fred Wesley, el saxofonista Maceo Parker y su hermano en la batería, Melvin Parker. Bootsy, Fred y Maceo se unieron posteriormente a la cofradía espacial de George Clinton conocida como P-Funk.

Con esta nueva alineación Brown siguió consiguiendo nuevos éxitos: "Sex Machine" que fue n.º 1 R&B en 1970, "The Payback", álbum certificado multiplatino en 1974, "My Thang", "Gravity", "Papa Don't Take No Mess" y "Body Heat" entre otros. "Sex Machine" se distingue por su melodía arrítmica, la cual Brown denominó "The One".4

En sus escarceos con el cine, participó en 1980 en la película "The Blues Brothers", junto a John Belushi y Dan Aykroyd, trabajando después en 1998 en la secuela del filme "Blues Brothers 2000". En ambas, representó al Reverendo Cleophus James. En 1986 graba "Living in America", el tema compuesto para la película "Rocky IV".

En 1988 fue arrestado por exceso de velocidad y por consumo de drogas, período que fue aprovechado por productores de Hip Hop para samplear trozos de su música. Fue condenado a 6 años de prisión, aunque salió de la cárcel en 1991. En 1996 falleció su esposa durante una operación de cirugía estética y en 1998 fue arrestado de nuevo por tenencia de armas y consumo de drogas, a los pocos días de haber salido de una clínica de desintoxicación.

Violencia doméstica

A principios de los años 60 Brown mantuvo una relación con Tammi Terrell quien se separó del cantante en 1963 tras una paliza poniendo fin a continuados malos tratos.5

Fue señalado por su hija Yamma Brown en su libro "Cold Sweat: My Father James Brown and Me" de golpear a su madre, la segunda esposa del cantante Deirdre Jenkin. Estuvieron casados entre 1970 y 1979 y su hija detalla cómo su padre golpeaba a su madre regularmente en la habitación de ambos y cómo le echaba la culpa de todo, maltratándola psicológicamente.

También golpeaba a su tercer esposa, Adrienne Rodriguez, y fue arrestado en múltiples oportunidades por ello. Fue arrestado un total de 4 veces entre 1987 y 1995 por esto y finalmente se divorciaron en 1996. En el año 2001 se casó con la cantante Tomi Rae Hynie, y en enero de 2004 la tiró al suelo durante una discusión en su hogar, causándole arañazos y moretones en su brazo derecho y cintura. Más tarde, en junio del mismo año, James Brown decidió ante la justicia de su país que no iba a refutar los cargos de violencia doméstica y no pasó tiempo en la cárcel por eso. En cambio, se le exigió a Brown que perdiera un bono de $1.087 como castigo.6

Jacque Hollander presentó una demanda contra Brown, por una violación a punta de pistola en 1988. Cuando el caso se presentó inicialmente ante el juez en 2002, la demanda de Hollander contra Brown fue desestimada por el tribunal por haber expirado el plazo para su presentación. Hollander afirmó que el estrés del presunto asalto la llevó a contraer la enfermedad de Graves, una enfermedad de la tiroides. Hollander afirmó que el incidente tuvo lugar en Carolina del Sur. Hollander alegó que, durante su viaje en una camioneta con Brown este se detuvo en la carretera y la agredió sexualmente mientras la amenazaba con una escopeta. En su caso contra Brown, Hollander presentó como evidencia una muestra de ADN y un resultado de polígrafo, pero la evidencia no fue considerada debido a la defensa de las limitaciones. Más tarde, Hollander intentó llevar su caso ante la Corte Suprema, pero no fue admitida.7

Últimos años

Sus últimas 2 presentaciones en vivo fueron en San Francisco, el 20 de agosto de 2006 en el festival Foggfest y en el Roundhouse de Londres, el 27 de octubre de 2006. En noviembre de 2006, un mes antes de morir, Brown se presentó durante una ceremonia en Alexandra Palace, en Londres, en donde fue reconocido con su entrada al Salón de la Fama del Reino Unido, 20 años después de haber recibido un homenaje similar en los Estados Unidos. Finalmente, el domingo 24 de diciembre de 2006, Brown, el autoproclamado "hombre más trabajador del mundo del espectáculo", es internado en el Emory Crawford Long Hospital, de Atlanta, a causa de una neumonía que lo aquejaba. A pesar de los intentos de los médicos, el corazón del "Padrino del Soul" dejó de latir en la madrugada de Navidad de 2006 a la 1:45 a. m., a la edad de 73 años. Su amigo y compañero Charles Bobbit se encontraba con él en el momento de su fallecimiento. Brown mantenía en ese momento, según su esposa, una relación conyugal feliz con ella. Cuando murió, el cantante se encontraba siguiendo un tratamiento de rehabilitación: "Lo último que me dijo era que me amaba a mí y al bebé, nos veremos pronto", fueron las últimas palabras de James, según ha manifestado su viuda al Chronicle de Augusta. Su cuerpo no recibió sepultura hasta dos meses y medio de su deceso, por desavenencias entre los herederos.8

Estilo y legado

James Brown en vivo en Hamburgo, Alemania, 1973.

James Brown consiguió llevar sus modos de iglesia inspirados en el gospel al rhythm & blues, que en los años 60, ya con conciencia racial, se transformó en lo que se denominaría posteriormente como soul e inundaría el planeta. Brown desarrolló el ritmo concentrado en estado puro que se bautizó como funk y que mantendría su popularidad y atractivo hasta el presente. En los 70, el funk tuvo como hijo a la comercial música disco, el afrobeat de gente como Fela Kuti, y sirvió de base para la fundación del hip-hop: miles de temas de rap parten de grabaciones de Brown como "Funky Drummer", "Give It Up or Turn It Loose" o "Think About it", de una de sus protegidas la cantante Lyn Collins. Incluso muchos pasos de breakdance provienen directa o indirectamente de los frenéticos movimientos de baile ("The Boogaloo", "Get Down", "Slide", "Robot") a los que instaba seguir en temas como "Get on the Good Foot" de 1972.

Por llamarlo de alguna manera, el funk es una creación colectiva: todos los instrumentos se concentran en generar un cierto ritmo, a expensas de la melodía. James Brown tuvo la genialidad de implicar a instrumentistas imaginativos, muchos de los cuales siguieron productivas carreras en solitario: Alfred Pee Wee Ellis, Maceo Parker, Fred Wesley, William Bootsy Collins, pero sin la visión de un talento como James Brown, es posible que no hubieran pasado de ser nombres para coleccionistas.

El Rey del Soul buscaba el momento adecuado para grabar: muchos de sus más grandes clásicos se hicieron en la carretera, entre actuación y actuación. No podía ser de otra manera, Brown se había ganado a pulso el título de "el trabajador más duro del mundo del espectáculo" debido a la intensidad de sus actuaciones y el número de conciertos: más de 300 en sus buenos años. Le gustaba vanagloriarse de la afilada precisión de sus bandas, sometidas a disciplina férrea, rayando lo militar: multas por retrasos, descuidos indumentarios, fallos musicales; y si el culpable se resistía, podía llegar a ponerse violento.

Brown consiguió alcanzar una posición hegemónica durante la segunda mitad del siglo xx, marcado por la emergencia de la música afroamericana. Miles Davis obtuvo más respeto pero nunca logró su impacto comercial. Su influencia en la música ha sido tal que nombres como Mick JaggerSerge GainsbourgDavid BowiePrince, y Michael Jackson le han reconocido como un gran inspirador en sus carreras. Una vez dijo: "Lo que me conviene es desaparecer, llamando la atención lo menos posible".

lunes, 28 de octubre de 2024

 

Medina Azahara anuncia su retirada con una última gira en 2025



viernes, 25 de octubre de 2024

 La aceraAntonio Cañadillas Muñoz

Beethoven

«Nada tenían a su favor estos pioneros por aquella época. Pero la ilusión y el amor por la música lo podía todo»


El texto es de la publicación  de la Voz de Córdoba

Hoy me encontré con Beethoven, pero no con el genio que revolucionó la historia de la música, ese paquete de notas ordenadas debidamente que nos hacen gozar en las numerosas formas de composición, y a veces, hasta soñar. Y es que esta disciplina artística resulta verdaderamente apasionante.

Resulta sorprendente comprobar como el sonido se convierte en una obra de arte tan compleja, y tan bella. La relación del hombre con la expresión musical hunde sus raíces en la antigüedad, incluso se puede hablar de la música en otros tiempos. La lira, la flauta y los instrumentos de percusión son los primeros que poco a poco se fueron utilizando. También la iglesia utilizó la música para las ceremonias religiosas y son famosos los cantos gregorianos en la liturgia cristiana, entre otras. Pero el Renacimiento y el Barroco son épocas en las que van tomando gran nombre compositores de toda Europa y se crean numerosas escuelas. Y en los siglos XVIII y XIX surgen los nombres inmortales de la música: Mozart, Beethoven, Schubert o Chopin, que con sus obras sinfonías, óperas o conciertos, son conocidas en todos los rincones.

Existe otro Beethoven y es con ese con el que hoy estuve. Uno de esos aventureros enamorados de la música que allá por los años 60 dieron vida y música a todos los rincones de la ciudad. Bohemios a los que les debemos todo lo que hoy somos en la cultura pop-rock en Córdoba, y que sin duda estamos aún en deuda con ellos.

Nada tenían a su favor estos pioneros por aquella época. Pero la ilusión y el amor por la música lo podía todo. No había métodos para estudiar el instrumento, encontrar discos de rock era un imposible. No existían los «HomeStudio», ni por supuesto las redes sociales o videos didácticos… Por el contrario, había muchas ganas de cambiar el mundo, ganas de comérselo, originalidad e ingenio para salir adelante y mucha ilusión por esta profesión.

El protagonista, en la portada del libro

El protagonista, en la portada del libro

Y hoy quiero ponerlos en valor. Para hacer referencia a estos pioneros del Rock, estoy con José Santiago «Beethoven», maestro de muchos músicos en activo y un referente en nuestra ciudad. Por suerte, aparte de dedicarse a la música, ha sabido conducir su curiosidad sobre las formaciones de Rock en Córdoba y dispone de un registro documentado con la mayoría de estos héroes. Muchos hasta ahora anónimos que más tarde quedaron inmortalizados en una publicación dirigida por Asociación CEMAC, como una obligación para dar a conocer su historia, en el libro de tirada limitada de 100 ejemplares, «Los pioneros del Rock cordobés».

En nuestra ciudad, como en cualquier parte del planeta, también llegó a oírse la música trepidante de los sesenta. En la publicación se insiste en que, …«Aunque fue a finales de los cincuenta cuando se empezó a escuchar a Neil Sedaka, a Elvis, o a grupos como «The Beatles», gracias a un programa pionero de Radio Madrid que presentaba Raúl Matas, y llamado «Discomanía». A la gente más menuda le picaba la curiosidad de esos ritmos y sonidos tan desconocidos hasta entonces. Y aunque siempre hubo buenas bandas en Córdoba, han destacado grandes músicos». No a toda la juventud le gustaba la música ligera -como entonces se le llamaba-, ya que se estuvo muchos años influenciados por el folklore y la canción española, … «Fueron muy pocos los que nos atrevimos a colgarnos una guitarra eléctrica, ya que entonces se nos miraba como bichos raros». Entonces había varias orquestas que sonaban muy bien y hacían giras por el extranjero, … «La mayoría eran músicos de carrera pertenecientes a la banda municipal que entonces dirigía D. Dámaso Torres o a la banda militar que dirigió muchos años D. Reginaldo Barberá».

La banda 'Flor y Nata'

La banda 'Flor y Nata'

También se desvela, …«Entonces los más jóvenes, influenciados por las orquestas que veían en sus viajes por Europa, se atrevieron a incorporar la guitarra eléctrica como uno más de sus instrumentos. Así, hay que destacar a Paco Surbano, Alfredo Baquerizo o Pepe Báez como los primeros que introdujeron en Córdoba la guitarra eléctrica. En la calle Claudio Marcelo se movía el ambiente junto al escaparate de Martínez Rucker, donde estaban expuestas las «Hofner “alemanas, las “Jomadi» (hechas en Bilbao) o las «Invicta», que tenían nombre de televisor. Pero como la mayoría no tenían posibilidades económicas o alguien que se las regalara, hubo quien se las ingenió para fabricársela injertándole el mástil de una flamenca, poniéndole cuerdas metálicas que vendía Miguelito en calle Alfaros».

Nuestro Beethoven, el de ahora, comentaba que …«Empecé con 7 años tocando la bandurria, estuve en el conservatorio y en el Centro Filarmónico. Éramos muy pocos alumnos, y nos hicimos llamar por sorteo Mozart, Chopin, ... y a mí me tocó Beethoven. Allá por el año 62 comencé a obsesionarme con los sonidos que traían grupos como los Beatles, o bien con aquellas canciones que llegaban de América, como las de Elvis. Las emitían en la radio, y en televisión con esos programas musicales -como el de Raúl Matas- donde aparecían «Los Brincos», «Los Sirex», ... La guitarra era mi obsesión». Ya con catorce años, compaginando el trabajo en la platería y coincidiendo con el grupo «Los Gióvanes», su padre pudo comprarle una guitarra pagada a letras. También le hizo falta un amplificador, de 8 W, que era lo mínimo que existía.

En todos los grupos en los que José Santiago ha trabajado ha dejado su sello, compartiendo multitud de vivencias con músicos conocidos en este largo camino hasta nuestros días, … «Aquellos comienzos con «Los Difíciles», «Los Califas»... Tantos guateques y locales como el Teatro Duque de Rivas. Ya con más experiencia pasé a Los Clakers en el 67; luego a Las Manos con los que estuve hasta el 70, para llegar a «Flor y Nata» en el que permanecí hasta el 74. A partir de aquí constituimos «Trinidad», cuya vida llegó hasta el 78 -hicimos conciertos por toda Andalucía y Alicante-. Ya en el 80, tres componentes de «Trinidad» decidimos llevar a cabo el proyecto de «Banda Sureña». Hasta el año 96.»

La Banda Sureña

La Banda Sureña

«La Banda Sureña» fue una institución en esta ciudad… «Como te he referido, salimos unos compañeros de «Trinidad», y junto a Ricardo Fernández como cantante montamos la banda, con la idea fija de grabar discos y realizar giras, con muchas ganas de triunfo. En el 82 fuimos a Madrid a grabar el primer disco. Sonó en muchas emisoras y funcionó muy bien Se vendió satisfactoriamente. Giramos por toda España y fue un conjunto con una gran duración, y muchísimos componentes que formaron parte de este proyecto».

Si la publicación de «Pioneros del rock cordobés» ya se quedó pequeña para contar la historia de la música rockera de los 60 a los 80 en Córdoba, y hubo que seguir escribiendo en medios escritos y en emisoras de radio contado detalles no recogidos por en la publicación, permítanme que solo les diga algunos de los nombres que forman parte de la vida de muchos de nosotros que pudimos vivir y disfrutar de una época incomparable, irrepetible y maravillosa, alguno de los cuales aún siguen deleitándonos con sus composiciones. Desde «Medina Azahara», «Mezquita», «De pie en la vida», «Expulsión», «Flor y Nata», «Las Manos», «Los Cisnes», «Los Saltos», «Los Califas», … hasta «Los Caníbales», «Los rebeldes», ” Delfines azules”, «Grutas de manteca», «Tren eléctrico», «Los hurones», «Los condes», «Los cucos», … Y una lista interminable que cierra el mismo José Santiago con uno que formó junto a miembros de su familia «La banda Beethoven», «Guateque» y La Botica blues band.

José Santiago «Beethoven» aguantó hasta el último momento para darnos su música. Sí, hasta el momento, en que ya sus dedos, afectados por una terrible artritis, no podían hacer sonar el saxofón ni tampoco hacer tocar la guitarra de punteo, la rítmica o la gaita. El 14 de octubre de 2023, hace un año, se despide de la música, su pasión y su vida, con un concierto con «Guateque».

'Beethoven'

'Beethoven'

Hoy, algo afectado al contarnos los enormes recuerdos de toda una vida dedicada a la música, «Beethoven» me ha transmitido algo más que una historia. He visto brillar su arte en sus ojos, escuchado su música mientras me hablaba y he palpado su humanidad.

Y en una ciudad en la que se suceden los reconocimientos de Instituciones y premios de entidades a personas que entregaron su vida por ella y escribieron una página más en la historia de la misma, ¿Habrá lugar para que José Santiago Toledano, «Beethoven», el nuestro, sea galardonado y reconocido alguna vez?. Ahí queda mi propuesta.


https://www.eldebate.com/espana/la-voz-de-cordoba/opinion/20241025/beethoven_238895.html


FOTOS DE GRUPOS QUE PERTENECIÓ 

«Beethoven»,


COSECHA DE JOSÉ LUIS CUEVAS






 LOS DIFICILES 
Beethoven, Diego, Pascual y Pepe Blanco.

En el club los piratas en la Piedra Escrita


LOS CALIFAS
Beethoven, Pepe Blanco, Pascual Santiago y Antonio Yergo.


 Los Clakers 67

  Rafael Alburquerque, Rafael Reyes, Enrique Aguilar, Beethoven y Manolo Labrador


LAS MANOS
Enrique, Fonfi, José, Beethoven y Manolo.



FLOR Y NATA. 
Beethoven, José Luis de los Ríos, Fernando Roldan, Rafael León y José Asensio.


PICA PICA.
Arriba, Manolo Castillo, Pepe Ortiz, Pepe Cubero, 
abajo, Beethoven y Emilio.


TRINIDAD.
JOSE LUIS DE LOS RIOS, MANOLO REYES, LUIS RUBIO, JOSE FERNANDEZ "EL LOCO" y JOSE SANTIAGO TOLEDANO "BEETHOVEN"



LA BANDA BEETHOBEN
Ricardo Fernández, Nacho Santiago, Sonia, Maite, Beethoven y J.M. Santiago


LA BANDA BEETHOBEN
       J.L. Juarez, Sonia, J.M. Santiago, Manuel Ibáñez, Nacho                                       Santiago Beethoben y Maite.


GUATEQUE
Beethoven, Paco Torres, Rafael Alvares y J.A Ramos



BOTICA BLUES BAND
Beethoven, Fede Holgado, Paco Iñiguez, Alberto Morales, José Luis Cuevas. José "El Chiquillo" 
y Rafa Villamando.



viernes, 27 de septiembre de 2024


Música y cultura en las calles
Publicación de El Debate La Voz de Córdoba


Me paré a escuchar la interpretación con banda sonora de fondo y un silbido de flauta que sonaba a gloria

Esta mañana hacía un clima muy propio para pasear, lejos de las mañanas de verano en las que la acera conservaba aún el calor de horno de las tardes veraniegas de Córdoba.. Nada más salir me encontré en la acera a un hombre mayor que con acompañamiento musical de fondo, interpretaba canciones nostálgicas de los años 80. A los pies del altavoz había una pequeña caja de cartón con céntimos y algún euro dentro. La avenida estaba amenizada por un «músico callejero».

           Y decidí ir hacia el centro de la ciudad. Mi ruta estaría por el bulevar del Gran Capitán, Concepción, Gondomar, Tendillas, Cruz Conde, Ronda de los Tejares. Un largo recorrido que me adentraría en la zona «A» o lugares donde se puede desarrollar una actividad artística en las calles.

          Como bien define el propio ayuntamiento, el arte forma parte de la vida de la ciudad y el fomento de las expresiones artísticas en la vía pública contribuye a generar espacios de expresión. La actividad de los artistas que desarrollan sus actuaciones es un fenómeno cultural que se puede apreciar en cualquier parte del mundo y supone una indispensable aportación a la calidad de vida de las ciudades, compatibilizando estas actividades con el uso general por parte de la ciudadanía.

               Al entrar en Ronda de los Tejares comencé a escuchar una suave melodía que hizo que me desplazara hacia el punto desde el que salía. Se trataba de Titanic, el barco «insumergible» que fue construido en dos años, navegó durante cuatro días y medio, y, tras chocar con un iceberg, se hundió en dos horas y 40 minutos llevándose consigo más de 1.500 vidas. Y me paré a escuchar la interpretación con banda sonora de fondo y un silbido de flauta que sonaba a gloria.

             Aprovechando un pequeño descanso para beber agua, me acerqué al joven músico. Me comentó que «Mi formación musical es la de los estudios de un año de piano en el conservatorio, formación autodidacta y la recibida en clases particulares. Principalmente, toco la flauta». Sobre el trabajo que desarrolla me decía,…”Para mí esto de tocar en la calle es un trabajo. Como la voluntad del público no es suficiente para vivir, tengo que complementar con el que hago con otros grupos de los que también foro parte. De todos los integrantes de grupos a los que pertenezco, solo yo toco en la calle, el resto tienen un trabajo aparte”. Sobre el proyecto y oferta del ayuntamiento para ejercer esta actividad era contundente,.. «El desarrollo de la actividad artística en la calle, debidamente regulada, como ocurre en Córdoba, es algo que tiene que permanecer. Es una acertada oferta municipal que en su momento nos costó bastante conseguirla».

Valeria Delgado, en la calle Cruz Conde

Valeria Delgado, en la calle Cruz CondeJC

              Las actividades que podemos contemplar son variadas y pasan por la música, mímica y estatuas humanas; teatro, títeres y marionetas; danza; actividades circenses, como malabares, payasos, etcétera; magia e ilusionismo; globoflexia y pompas de jabón, pintura, retrato y caricatura, fotografía artística y otras manifestaciones artísticas asimilables. La especialidad más numerosa es la de la música.


El musico cordobes Casiano y Jose Luis Cuevas componente del grupo Expresion de los año 70

          Seguí andando y al llegar a la calle Cruz Conde me pare en Marta a tomar un café y unos churritos. Aprovechando que tengo amigos hasta en Hacienda, se me ocurrió ponerme en contacto con algunos de ellos para preguntarles su parecer sobre esta actividad. Y no me fui a cualquiera, pregunté a algunos de los más representativos músicos de nuestra ciudad.

                   J. Santiago Toledano, «Beethoven» es el maestro de la mayoría de los músicos actuales. Es un referente en el mundo de la música del rock cordobés de los años 60-80, integrante del legendario grupo «De pie en la vida», «Las manos», «Flor y nata», «Trinidad»,… y «Banda Sureña», entre otros. Actualmente, se despide en «Botica Blues Band». No dudó en comentarme que apoya totalmente esta iniciativa municipal y a los músicos que participan en ella,… «Yo nunca hice música en la calle, pero si tuviera que hacerlo no lo dudaría, y más si el motivo fuese el de tener que mantener a mi familia. La música da muchísima felicidad a los que la interpretan, además de realizar a la persona que la interpreta. Yo tengo amigos tocando actualmente en la calle y siento una enorme satisfacción cuando me los encuentro».

         También me puse en contacto con Nacho Lozano, director de Nlive Producciones Artísticas, director de coral, productor y cantante, conocido por su faceta de imitador en televisión y redes sociales, con una trayectoria de más de 24 años como autor y músico a sus espaldas, que actualmente, entre otros grupos, dirige Góspel Córdoba. Aparte de mostrar un total apoyo a este tipo de interpretaciones, fue claro en algunos aspectos. «Yo creo que cualquier actividad que se haga en la calle, y que tengas que pedir un permiso para hacerla, debería estar contra prestada por el ayuntamiento». Además, concretaba,… «Si tú, ayuntamiento, decides quien es bueno y quien no para cantar en tu ciudad, lo lógico es que le des una contraprestación económica mínima por hacer ese trabajo, al margen de lo que la gente quiera darles».

             Mucho se ha oído sobre la música callejera, y mucho se ha escrito. Y más recientemente a raíz de un error en la última convocatoria en la que se omitían dos de los puntos más concurridos y especiales de Córdoba: El Puente Romano y los alrededores de la Mezquita-Catedral. Posteriormente, el ayuntamiento ha subsanado dicho error.

              Manuel Martínez, voz de Medina Azahara, no necesita presentación. Al mostrar su opinión decía que,… «A mí me encanta ver a un músico tocando en las calles de Córdoba, es más, los admiro por la sencillez del momento, solos ante la gente que van andando, sin saber las miradas que te vas a encontrar ni qué persona será la siguiente en pasar y si les gustará lo que estás tocando o cantando. Realmente los veo desprotegidos y por eso mi admiración. Aparte del arte que muchos de ellos tienen, imagino, como siempre suele pasar, habrá opiniones para todo. Pero le dan un puntito de color a la ciudad y la hace más alegre… y más si voy por el Puente Romano y me encuentro a uno de ellos tocando una de mis canciones preferidas, «Córdoba»».

             También se sumó a mi llamada Fernando López Rojas, más conocido por «Randy», y actualmente «Randy López». Es un histórico del rock andaluz y cordobés desde principios de los años 70. Bajista, compositor y cantante, ha formado parte de Expesion la Banda Medina Azahara y del grupo Mezquita. Se expresaba de esta forma: «La música escuchada en cualquier parte es agradable. Personalmente, pienso que en Córdoba, sobre todo en el casco histórico, debiera escucharse principalmente música clásica o flamenco. Vayan todos mis respetos a quien se busca la vida cantando o tocando un instrumento, pero no creo que sea correcto escuchar canción ligera o reggaetón, mientras se saborean los recuerdos y nuestra historia de cientos de años junto a las viejas piedras de los monumentos y calles cordobesas. Cada música en su sitio».

            Después de esta larga historia, planteo: ¿Qué tal si por parte del ayuntamiento, aparte de esta actividad, se diseñan para los jóvenes artistas de último curso de los Centros de Arte Dramático, Conservatorio Superior de Música, Escuela Superior de Danza y Escuela de Artes y Oficios, un número de becas, tipo Fundecor, para que puedan poner en práctica sus conocimientos, repartir arte y cultura las mañanas de sábados y domingos por los numerosos parques y jardines de la ciudad, haciendo posible aquello de «Dando vida al Parque, nos divertimos»?